Blussi es una app para que los perritos y gatitos rescatados de la calle encuentren familia. La hago yo solo, no cobra nada y no la sostiene ninguna organización.
Es un lugar donde quien rescató un animal lo publica en cinco minutos y quien quiere adoptar lo encuentra y le escribe directo. Nada más que eso, y esa es toda la gracia.
No es una ONG ni un refugio: no recibo animales, no tengo dónde alojarlos y no salgo a rescatar. No es una tienda: acá no se compra ni se vende nada. Y no es un intermediario: Blussi no aprueba, no filtra y no decide quién adopta a quién. Eso lo hablan ustedes dos.
Soy Mateo, tengo 22 años y vivo en Córdoba. Hace dos años me mudé solo. Toda mi vida tuve perros, pero decidí adoptar una gatita. Se llamaba Tussi.
Fue mi compañía de todos los días, me esperaba cada vez que salía de casa. El primer día que nos conocimos la perdí durante horas: se había escondido atrás del horno y yo ya me había desesperado. Ella estaba con miedo. Pero al otro día, cuando me desperté, estaba durmiendo al lado mío, como si nos conociéramos de toda la vida.
Lamentablemente, hace poco Tussi se enfermó. La llevé al veterinario, estuvo internada, tuvo transfusiones de sangre, pasó por un proceso muy difícil, hasta que me dieron la noticia de que tenía leucemia felina. Hice todo lo que estuvo en mis manos para poder salvarla, y ella luchó hasta el final, pero no pudimos ganarle.
Gracias a ella, y por todo lo que hizo por mí, le devuelvo ese favor ayudando a todos esos gatitos y perritos que no tienen hogar, a través de este proyecto. Detrás de cada adopción que se logra en Blussi hay una gatita orgullosa de quienes ayudan a que todos, así como ella, tengan una oportunidad.
Como no puedo rescatarlos a todos, este es mi granito de arena y no pretende ser más que eso.
Porque cobrar por esto no tendría ningún sentido. Una adopción no se paga, y una app que existe para que eso pase, tampoco. No hay planes, ni funciones pagas, ni publicidad, ni datos tuyos que le vendamos a nadie.
Podría poner un botón para donar. No lo pongo a propósito. En el momento en que empieza a circular dinero aparece gente cobrando «una colaboración» por un animal, y deja de entenderse quién es quién. Prefiero que en Blussi no haya un solo peso dando vueltas: así, si alguien te pide plata, ya sabés sin pensarlo que algo está mal.
Si querés colaborar, colaborá con quien rescata y dáselo directo: comida, arena, una castración, un traslado, unos días de tránsito. Eso sí le cambia la semana.
Lo hago yo en los ratos que tengo libres y el servidor lo pago yo. Es barato. Si algún día crece tanto que no lo puedo bancar, lo voy a decir acá antes que en ningún otro lado.
Adoptar es de las mejores cosas que te pueden pasar y también es un compromiso concreto. Vale más pensarlo unos días ahora que devolverlo dentro de tres meses, porque para el animal esa segunda vuelta es durísima.
La enorme mayoría de la gente que vas a encontrar acá se hizo cargo de un animal que nadie quería, sin pedirle nada a nadie. Igual, unas cuantas cosas conviene tenerlas claras de entrada.
Una adopción nunca se paga. Si te piden plata por el envío, por la reserva, por los papeles o por «los gastos de veterinaria», es una estafa. No hay excepciones ni casos especiales.
Con eso ya está. Lo demás lo arreglan ustedes.
Conocé a los peluditos